Hace unos meses, diversas zonas de Mozambique, especialmente en la región de Maputo, se vieron gravemente afectadas por fuertes inundaciones que dejaron a miles de familias en una situación de gran vulnerabilidad.
Ante esta realidad, desde la Provincia de España de los Padres Somascos, a través de la Fundación Somasca Emiliani, se puso en marcha un llamamiento solidario para apoyar a nuestra presencia somasca en el país.
Gracias a la generosidad de muchas personas, se logró recaudar 3.000 €, que fueron enviados a la misión de la Parroquia Nossa Senhora do Rosário de Laulane, en Maputo.
Desde Mozambique nos trasladan que la situación fue especialmente dura, con miles de viviendas afectadas y numerosas familias que perdieron sus hogares y pertenencias más básicas. En un primer momento, la propia parroquia se convirtió en refugio para muchas personas que no podían permanecer en sus casas.
A través de esta ayuda, gestionada desde la Fundación, ha sido posible acompañar a numerosas familias mediante la entrega de:
- Sillas de ruedas para personas con discapacidad
- Alimentos
- Productos de higiene y limpieza
- Material escolar
- Sábanas y telas
- Mochilas
En la carta de agradecimiento enviada desde la misión somasca en Mozambique, los religiosos expresan con claridad el alcance de esta ayuda:
“Sin esta ayuda, muchísimo del trabajo realizado no habría sido posible.”
Este gesto de solidaridad es una expresión concreta del carisma de San Jerónimo Emiliani, que continúa vivo hoy allí donde los más vulnerables necesitan apoyo y cercanía.
Las imágenes que acompañan esta noticia muestran el destino de esta ayuda y el rostro humano de una misión que sigue adelante gracias al compromiso compartido.
Aunque todavía queda camino por recorrer, esta respuesta conjunta ha supuesto un paso importante para devolver dignidad y esperanza a muchas personas.
Desde la Provincia queremos agradecer sinceramente a todos los que habéis hecho posible esta iniciativa, y de manera especial a quienes, a través de la Fundación Somasca Emiliani, hacéis posible que la ayuda llegue allí donde más se necesita.
Seguimos caminando juntos, como familia somasca, al servicio de los más vulnerables.














