IDENTIDAD · MISIÓN · ESPIRITUALIDAD
Un mismo carisma,
una forma de vivir
Nuestra identidad nace del Evangelio y del carisma de San Jerónimo Emiliani: educar y acompañar a quienes más lo necesitan.
NUESTRA MISIÓN
Hacer presente una esperanza concreta
Nuestra misión nace del encuentro con quienes más lo necesitan. A través de la educación, la pastoral, la acogida, la acción social y la misión compartimos un mismo propósito: ofrecer oportunidades, acompañar procesos y construir un futuro más humano.
EDUCAR
Acompañamos el crecimiento integral de niños y jóvenes.
ACOGER
Creamos espacios donde cada persona pueda sentirse acompañada y valorada.
SERVIR
Ponemos nuestra vida y nuestros recursos al servicio de quienes más lo necesitan.
TRANSFORMAR
Trabajamos por comunidades más fraternas, justas y solidarias.
NUESTRA IDENTIDAD
Somos una familia al servicio de los últimos
Somos religiosos y laicos que compartimos el carisma de San Jerónimo Emiliani. Una familia llamada a reconocer la dignidad de cada persona y a acompañar especialmente a los niños, jóvenes y personas en situación de vulnerabilidad.
Nuestra identidad se construye desde la cercanía, la educación, la fraternidad y el servicio.
NUESTRA ESPIRITUALIDAD
Una fe que se hace vida
La espiritualidad somasca se nutre de la fe en Dios y la devoción a la Virgen María. Nuestra vida comunitaria, marcada por la oración y la fraternidad, es el fundamento de nuestra misión. A través de la humildad, la obediencia y la pobreza, buscamos imitar el ejemplo de San Jerónimo Emiliani y vivir el Evangelio en el servicio a los más necesitados.
«Quiero vivir y morir con ellos»
San Jerónimo Emiliani
Cristo como centro
En Él encontramos el origen y el sentido de nuestra vocación.
San Jerónimo Emiliani
Su fomra de mirar, acoger y servir sigue inspirando nuestra manera de vivir.
María, Madre de los Huérfanos
Nos acompaña como modelo de confianza, ternura y disponibilidad.
NUESTRA ESPIRITUALIDAD SE VIVE EN COMUNIDAD
Juntos, en el camino
La espiritualidad somasca no se vive de manera individual. Se comparte en comunidad, en la oración, en la misión y en la vida cotidiana.
UN CARISMA QUE SIGUE VIVO
Cinco siglos después, la misma esperanza
La intuición de San Jerónimo continúa tomando forma en comunidades, colegios, parroquias, proyectos sociales y misiones de todo el mundo.
