Este domingo la Iglesia celebra el Domund 2025, la Jornada Mundial de las Misiones, con el lema:
“Misioneros de esperanza entre los pueblos.”
Una invitación del Papa León a renovar nuestra mirada sobre la misión y a redescubrir nuestra vocación bautismal como discípulos y portadores de esperanza en medio del mundo.
En su mensaje, el Papa recuerda que Cristo es el centro de toda misión: la fuente y la razón de nuestra esperanza. Y nos exhorta a ser “artesanos de esperanza”, viviendo con el estilo de Dios: cercanía, compasión y ternura.
Los misioneros: religiosos, religiosas y laicos, son testigos de esa esperanza viva, que no promete un mundo sin dolor, sino la presencia fiel de un Dios que acompaña y sostiene.
El Domund nos recuerda que la misión no es algo lejano ni reservado a unos pocos: toda la Iglesia es misionera. Desde las comunidades locales hasta las periferias más remotas, cada gesto de amor, de servicio y de oración nos convierte en “misioneros de esperanza entre los pueblos”.
Para nosotros, los Padres Somascos, esta jornada tiene un sentido muy profundo.
San Jerónimo Emiliani fue un auténtico misionero de esperanza: vio en los huérfanos, los enfermos y los pobres el rostro de Cristo, y transformó su dolor en oportunidad para amar y servir. Su vida nos enseña que la misión comienza en lo concreto, allí donde el Evangelio se hace gesto y cercanía.
Que este Domund renueve en toda la familia somasca el deseo de vivir y anunciar el amor de Dios con sencillez y entrega.
Que sigamos siendo, en cada obra, comunidad y misión, sembradores de esperanza y testigos del Evangelio de la misericordia.