Desde la misión somasca en Jakela (Raigarh, India) nos llega una noticia que alegra el corazón. En el Jerome Bhavan Boys Home, donde viven 35 chicos huérfanos o semi-huérfanos, se han completado las mejoras y ampliación de los baños del centro, ofreciendo a los muchachos un espacio más digno y saludable para su vida cotidiana.
Lo que a los ojos del mundo puede parecer algo pequeño, para nosotros tiene un valor inmenso: es un gesto de amor que encarna el carisma de San Jerónimo Emiliani, quien nos enseñó que la caridad verdadera se demuestra en lo concreto, en aquello que devuelve dignidad a los pequeños.
El Padre Agnal Amalan, provincial de la India, ha querido expresar su gratitud y pedirnos que sigamos unidos en la oración. Y es que, en cada obra, en cada gesto de cuidado, late una misma vocación: ser “padres y madres” para los niños que Dios confía a nuestra familia somasca.
Este proyecto, posible gracias a la solidaridad de la Fundación Somasca Emiliani y de toda la Provincia de España, es un signo de que la misión de Jerónimo sigue viva hoy. Una misión que nos recuerda que no hay camino de santidad sin cercanía a los pequeños y sin compromiso con los más pobres.
Que esta obra nos ayude a crecer en identidad somasca, y a renovar nuestro deseo de vivir como Jerónimo: siempre al lado de los huérfanos, siempre con confianza en la Providencia, siempre con el Evangelio en las manos y en el corazón.