✝️ Con gratitud por una vida entregada: oración por el Papa fallecido

Esta mañana, lunes de Pascua, hemos recibido con dolor la noticia del fallecimiento del Papa, a sus 88 años, en su residencia de Santa Marta. Como familia somasca: religiosos, laicos, voluntarios y jóvenes, nos unimos en la oración por su alma, con profunda gratitud por su vida de entrega al Evangelio y su amor concreto a los más pobres.

🕊 Un pastor cercano, un testigo de misericordia

El Papa fue para todos nosotros un ejemplo de humildad, firmeza en la fe y compromiso con las periferias. Su magisterio no solo iluminó a la Iglesia, sino que impulsó a congregaciones como la nuestra a salir al encuentro del dolor del mundo.

Conmovidos por su mirada compasiva, los Padres Somascos reconocieron en él un auténtico eco del espíritu de San Jerónimo Emiliani: la centralidad de los pobres, la ternura hecha opción, la fidelidad al Evangelio vivida en lo concreto.

🙏 Un recuerdo imborrable: audiencia con el Papa

Entre los momentos más significativos vividos junto a él, recordamos con especial emoción la audiencia privada que nos concedió como Familia Somasca. En ella nos animó a:

“Permanecer fieles al carisma fundacional, no desde la nostalgia, sino desde el ardor misionero; con los jóvenes, con los huérfanos, con los descartados… ahí donde Jesús hoy sigue siendo crucificado.”

Sus palabras siguen resonando en nosotros como envío y compromiso.

🌿 Pascua y esperanza

No deja de ser significativo que su partida haya sido un lunes de Pascua, cuando la Iglesia entera proclama la victoria de la vida sobre la muerte. Confiamos en que Cristo Resucitado, al que sirvió toda su vida, lo reciba con ternura y le conceda el descanso eterno.

Desde la Provincia Somasca de España y Mozambique, elevamos nuestra oración por él y renovamos nuestro compromiso de caminar al lado de los más pequeños, como él tantas veces nos recordó.

Descansa en paz, Santo Padre. Gracias por tu vida entregada.

🙏 Oración por el Papa fallecido

Señor Jesús,
Tú que venciste la muerte y abriste para nosotros las puertas de la vida,
hoy te encomendamos el alma de tu siervo, el Papa,
que guió a tu Iglesia con fe, ternura y firmeza.

Gracias por su palabra profética,
por su amor a los pequeños,
por su testimonio humilde y valiente.

Recíbelo en tu misericordia,
concédele el descanso eterno,
y que desde el cielo interceda por la Iglesia y por los más pobres.

Haz que nosotros, como Familia Somasca,
sigamos caminando en fidelidad al Evangelio,
con la esperanza firme en tu Resurrección.
Amén.