El padre Abel comparte la alegría de la primera cosecha del huerto de Katembe, dentro del proyecto que acompañamos desde la Fundación Somasca Emiliani.

Desde Mozambique nos llega una noticia que nos hace especial ilusión: en Katembe ya han recogido su primera cosecha. El padre Abel nos ha enviado fotografías de este momento, acompañadas de unas palabras que expresan lo que significa para ellos:

«Al ir iban llorando, llevando la semilla».
«Al volver vuelven cantando, trayendo sus gavillas».

Y añade: «Damos gracias a Dios por la alegría de la primera cosecha de KATEMBE».

Las imágenes muestran el huerto y las hortalizas recogidas, pero también a las personas que comparten este primer resultado. Detrás de cada recipiente lleno hay trabajo, cuidados y la paciencia de esperar a que lo sembrado crezca.

Un paso adelante en el proyecto

Desde la Fundación Somasca Emiliani acompañamos este proyecto de los Padres Somascos en Mozambique, que contempla una granja con huerto y cría de animales para contribuir a la alimentación y a la sostenibilidad de la misión.

La primera cosecha del huerto supone un avance concreto en ese camino. Nos permite compartir con nuestros socios y colaboradores cómo el proyecto va tomando forma gracias al esfuerzo de quienes lo llevan adelante sobre el terreno y al apoyo de quienes lo acompañan desde aquí.

Una alegría que compartimos

Como familia somasca, nos unimos al agradecimiento del padre Abel y de la comunidad de Katembe. Nuestra manera de acompañar nace del espíritu de san Jerónimo Emiliani: estar cerca, atender las necesidades cotidianas y trabajar para que las personas tengan oportunidades de construir su futuro.

Gracias a quienes cuidan y hacen crecer este proyecto en Mozambique, y a todos los que sostenéis la labor de la Fundación Somasca Emiliani.

Hoy compartimos con vosotros la alegría de esta primera cosecha. Y seguimos caminando juntos.